Cambio climático global
Claudio Meier V. Ingeniero Civil, M.Sc., Ph.D.
En Marzo de 2005 ya contesté algunas declaraciones improcedentes del Sr. Jaime Dinamarca, Gerente Ambiental de la Sofofa, acerca del cambio climático global. En respuesta a su opinión del día 31 de Mayo del presente, me veo obligado a responder nuevamente.
Los fundamentos físicos del calentamiento global por efecto invernadero fueron planteados inicialmente por el famoso matemático y físico francés Joseph Fourier, a inicios del 1800, y luego en forma más definitiva en 1896 por el fisicoquímico sueco Svante Arrhenius (Nobel de química en 1903). Como vemos, no hay nada nuevo bajo el sol: Principios establecidos indican que una mayor concentración de CO2 debiera redundar en mayores temperaturas del planeta.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), establecido por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente, compartió el premio Nobel de la Paz 2007 con Al Gore, por su labor de difusión de la evidencia científica sobre esta real amenaza planetaria. Los más de 2500 científicos de todo el mundo que participan en el IPCC se han reunido cuatro veces desde 1988, analizando en profundidad toda la evidencia científica disponible. Sus conclusiones tienen que ser por consenso de todos los países participantes, por lo que no caben visiones apocalípticas en los informes del IPCC. Incluso, muchos plantean que las conclusiones son “aguadas”, debido a intervenciones poco felices de los gobiernos de EE.UU. y Arabia Saudita. Estos se oponen al cambio climático global, por intereses obvios, recordando políticas de los tiempos de Stalin, cuando había una “ciencia oficial” en la Unión Soviética.
En su último informe del 2007, el IPCC plantea que: (i) El calentamiento del sistema climático es inequívoco; (ii) La mayor parte del incremento de la temperatura desde 1950 se debe muy probablemente a las emisiones humanas de gases invernadero; (iii) El calentamiento e incremento del nivel del mar continuarán por más de un milenio, aunque se estabilizara las concentraciones de CO2; (iv) La probabilidad que estos cambios se deban a razones naturales es menor del 5%; (v) La temperatura promedio podría aumentar entre 1.1 y 6.4 ° C en el presente siglo, y los mares probablemente aumentarán de nivel entre 18 y 59 cm; (vi) Hay una probabilidad mayor al 90% que ocurrirán con mayor frecuencia olas de calor y eventos extremos de precipitación; (vii) Hay una probabilidad mayor al 66% que aumentarán las sequías, huracanes, y marejadas extremas; (viii) Las concentraciones de gases invernadero se han incrementado notoriamente como resultado de la actividad humana desde 1750, y hoy en día exceden en mucho los valores para cualquier época pre-industrial de los últimos 650.000 años.
En los 18 años que llevo enseñando Ciencia Ambiental, la evidencia ha ido tomando un peso cada vez mayor, hasta hacerse inequívoca: El cambio climático global está acaeciendo, ya. El reconocer esto no es “ecologismo más radical”, como quisiera hacernos creer el Sr. Dinamarca, sino que simple realidad científica. El seguirlo negando con discursos trasnochados no es un “debate científico”, sino que simple propaganda. Los mejores científicos del planeta no están equivocados. Es menester debatir vigorosamente como reducir nuestras emisiones de gases invernadero y cómo adaptarnos a los cambios que ya se iniciaron, en vez de inducir a confusión con “opiniones” interesadas.